Como no recordar ese día en que
su vida logro tomar esa tan grata importancia en cada uno de mis cafés...
Ese día que nuestras almas se
encontraron, no tocando puertas o entrando por la ventana como dicen, ese
encuentro que llegó derrumbando todo a su paso, tumbando paredes, arrancando
todo y sacudiendo el alma...
Junto a usted dejo de fijarme en
el sol, en el cielo o en el sabor del café, todo es perfección con solo
escucharle, su presencia me absorbe por completo y da vida a todo, es eso, hace
VIVIR…
Como no recordar cada una de sus
miradas que atrapan, simplemente estas letras que he creado nacen con el solo
hecho de ver su sonrisa.
A veces, casi siempre soy algo
sentimental y cursi cuando anoto en cualquier papel pensamientos, ideas sobre esto…
es muy fácil llegar a usted, escribirle una y otra vez, no tengo que forzarme a
intentar arreglar, buscar palabras… solo fluyen.
Mi conclusión es que usted es un
lindo transporte para ir a otro mundo, a veces creo que nos ha tragado el
tiempo, que estamos dentro de él, y en lugar de bajar el cielo subimos a él
cada que estamos juntas, es increíble que mi hermosa rutina tenga tu nombre
ahora.
De repente siento que he llegado
al límite de cuanto puedo llegar a sentir, pero ahí está usted sorprendiéndome cada
día, siempre tiene la palabra, el gesto, la mirada adecuada para hacer sentir
bien.
Como no recordar su manera de
llegar y abrazar el alma, atravesando todo lo que encuentre a su paso. Me
encanta la manera que tiene de ver el mundo, y mucho más verlo a través de sus
ojos.
Si usted me lo permite, podría yo
olvidarme de todo, del mundo completo por quererle un tiempo más aquí.
No sé cómo explicarle a mis manos
que no le escriban, a mi alma que no le busque... simplemente…
Usted me alegra el alma, el corazón
y la vida entera.

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